Solidaridad con la Comarca Andina de Chubut

12 de enero de 2026

Los focos más graves se concentran en la Comarca Andina de Chubut, en las localidades de Epuyén, El Hoyo y Lago Puelo. La Ruta Nacional 40 debió ser cortada por el avance de las llamas, dejando incomunicadas a las poblaciones.

Brigadistas trabajan con lo poco que tienen para contener los incendios forestales que amenazan áreas rurales y parques naturales. Los trabajadores de Parques Nacionales denuncian que luchan contra los incendios forestales y por su estabilidad laboral.

Cientos de familias y turistas debieron abandonar sus hogares y hospedajes. Viviendas, emprendimientos turísticos y cultivos quedaron destruidos.

 

Factores climáticos y políticos que potencian el desastre

La región atraviesa uno de los veranos más secos de la última década. Las altas temperaturas y los vientos persistentes favorecen la propagación rápida del fuego.

En algunos focos se investiga la acción humana como causa directa: ¿Especulación inmobiliaria detrás del avance de las llamas sobre el bosque nativo?

Este desastre ambiental es consecuencia del negacionismo climático y de la falta de políticas gubernamentales de prevención sostenidas. El desfinanciamiento estatal en materia de prevención y combate de incendios redujo drásticamente la capacidad de respuesta ante los incendios en la región.

El presidente Milei hizo un fuerte ajuste y recorte del 70%  de los fondos del Servicio Nacional del Manejo del Fuego, y para 2026 se proyecta una reducción similar, consolidando un ajuste histórico. Esta política se traduce en menos brigadistas contratados y precarización laboral de los existentes, reducción en el uso de aviones hidrantes y equipamiento especializado y falta de fondos para prevención, capacitación y logística. A su vez, el gobernador chubutense Torres con una política marcada por la desidia y el ajuste, intenta desviar la responsabilidad de los incendios hacia las Comunidades y Pueblos Originarios Mapuches, mientras negocia y respalda en el Congreso Nacional la motosierra de Milei.

La región enfrenta una crisis que exige respuestas urgentes, tanto en el plano operativo como en el político. Brigadistas y organizaciones ambientales denuncian que la reducción de recursos limita la capacidad de respuesta y deja a las poblaciones expuestas.

Mientras tanto, el pueblo chubutense se moviliza solidariamente para asistir a los damnificados, reflejando el espíritu de respaldo característico de la región patagónica. Se organizan colectas, viajes hacia las zonas afectadas y manifestaciones, como la multitudinaria marcha en Esquel el sábado 10, en apoyo a las y los brigadistas que arriesgan su vida en la lucha contra los incendios.